Qué viaje es la maternidad. Con mi primer hijo estuve en casa, la lactancia fue exclusiva y empecé a trabajar cuando volvimos a Venezuela. Él tenía 11 meses. El menor nació 7 años después, lo tuve que destetar a las 6 semanas por una mastitis que me hizo sufrir, no hubo más opción después de pasar por consejeras de lactancia y varios médicos. Empecé a trabajar cuando tocó, el bebé tenía 5 meses. La adaptación del hermano mayor tomó años, pero hoy son dos hermanos que se quieren.
Cada percance, cada dificultad, los viví con una ansiedad enorme. Casi siempre pensé que era una pésima mamá.
Ahora son grandes ya. Desde hace un par de años cuando voy a misa solo rezo para agradecer que todo fue por buen camino. Y así estamos ahora, esperando que en cualquier momento los polluelos empiecen a dejar el nido.
Wow, qué viaje me acabas de compartir. Te agradezco muchísimo que me cuentes todo esto. Me nutre muchísimo tu experiencia como mamá trabajadora, tu puerperio internacional (todo un tema) y la relación entre hermanos.
Como quisiera quitarme esa ansiedad de la que hablas, pero bueno, poco a poco.
Me contenta que tus polluelos hayan tomado el buen camino y que ahora estén listos para esa nueva etapa, que es también tuya.
Hermosos como siempre tus escritos. Tienes la magia de las palabras y las desgranas con emoción. Una suerte poder leerte y sentirte cercana. Bendiciones para Violetta quien recibe lo mejor de tu corazón.Un abrazo para ti e Ignacio.
Y para mí es una suerte inmensa saber que estás del otro lado leyendo y siempre llenándonos de bendiciones. A veces me digo, "estoy escribiendo para Ileana, ella me está esperando", jajaja. Te mando un abrazo inmenso.
¡Una belleza tu texto!
Qué viaje es la maternidad. Con mi primer hijo estuve en casa, la lactancia fue exclusiva y empecé a trabajar cuando volvimos a Venezuela. Él tenía 11 meses. El menor nació 7 años después, lo tuve que destetar a las 6 semanas por una mastitis que me hizo sufrir, no hubo más opción después de pasar por consejeras de lactancia y varios médicos. Empecé a trabajar cuando tocó, el bebé tenía 5 meses. La adaptación del hermano mayor tomó años, pero hoy son dos hermanos que se quieren.
Cada percance, cada dificultad, los viví con una ansiedad enorme. Casi siempre pensé que era una pésima mamá.
Ahora son grandes ya. Desde hace un par de años cuando voy a misa solo rezo para agradecer que todo fue por buen camino. Y así estamos ahora, esperando que en cualquier momento los polluelos empiecen a dejar el nido.
Wow, qué viaje me acabas de compartir. Te agradezco muchísimo que me cuentes todo esto. Me nutre muchísimo tu experiencia como mamá trabajadora, tu puerperio internacional (todo un tema) y la relación entre hermanos.
Como quisiera quitarme esa ansiedad de la que hablas, pero bueno, poco a poco.
Me contenta que tus polluelos hayan tomado el buen camino y que ahora estén listos para esa nueva etapa, que es también tuya.
Eres una gran mamá.
Seguro que ahora también lo sabes.
Te abrazo grande.
Hermosos como siempre tus escritos. Tienes la magia de las palabras y las desgranas con emoción. Una suerte poder leerte y sentirte cercana. Bendiciones para Violetta quien recibe lo mejor de tu corazón.Un abrazo para ti e Ignacio.
Y para mí es una suerte inmensa saber que estás del otro lado leyendo y siempre llenándonos de bendiciones. A veces me digo, "estoy escribiendo para Ileana, ella me está esperando", jajaja. Te mando un abrazo inmenso.